martes, 25 de julio de 2017

MI COSTURERO VIRTUAL

Hace mucho tiempo que no escribo en el blog, me embarqué en nuevos proyectos de costura, nuevas etapas de aprendizaje y dejé la escritura para un futuro reencuentro que ya ha llegado.

Han pasado muchas cosas durante este tiempo pero en esta publicación quiero centrarme en SITGES 2017, hay un antes y un después desde que fuí a la Feria Internacional de Patchwork. En el grupo de suscriptoras de Xisca de facebook hice una llamada en el chat ya que iba a ir sola al Festival y no conocía a nadie, rápidamente salieron unas cuantas en mi auxilio, sobre todo Mª José rescatándome de mi previa soledad y ya preparando una quedada con unas cuantas del grupo para conocernos.

En otra publicación os contaré la parte técnica, shopping, exposiciones y demás del Festival ya que ésta la quiero centrar en esa quedada.

Antes de todo comentaros que cuando no conozco a alguien mi comportamiento es retraído y observador pero estaba irreconocible, algo me hacía sentir que las conocía desde hace tiempo y estaba muy ansiosa por conocerlas, estar con ellas y compartir hobby.

Habíamos quedado para desayunar en un hotel en el que estaban casi todas alojadas, llegué antes que ellas y me apropié de una mesa para cinco (no sabía cuántas íbamos a ser pero más o menos), estuve esperándolas como media hora mientras iba respondiendo a los grupos de quilters que me preguntaban si la mesa estaba libre, no sabéis cómo estaba el restaurante de gente y de francesas, bueno que también son gente pero me llamó la atención que vinieran tantas al Festival, una mujer francesa de un grupo se me acercó y me preguntó si la mesa estaba libre (la entendí), le dije que no y algo me contestó (que no entendí) pero que no tenía buen tono pero... ahhh se siente... haberte levantado a las cuatro de la mañana para venir desde Mallorca y encontrar una mesa libre en un hotel de Sitges cinco horas después... guapita!!!

Para llegar al restaurante del hotel tenías que atravesar por un patio interior donde estaba la piscina y tras unos grandes ventanales se encontraba la zona de comedor, entonces las vi entrar en el patio e hice un aspaviento de saludo (como hacen los que dirigen el avión en tierra) a través del ventanal para que me vieran, la primera en percatarse fue Mª José, no podía ser otra jajaja, tiene una gran capacidad para darse cuenta de todo, seguro que en ese momento me vio a mi, se aseguró que no hubieran obstáculos en el camino, contó los chorros de la piscina, cuántas puertas de entrada al restaurante y si había alguna cara conocida alrededor jajaja.

El verlas fue una alegría muy grande, realmente estaba contenta y ellas me demostraron lo mismo... entusiasmadas por el encuentro, si no recuerdo mal éramos Mª José, Francina, Marga, Vicky y yo. Desayunamos sin parar de hablar y todo fue genial, me sentía bien.

Para comer quedamos las anteriores y otras más... Julia y su hija Mariu, Tania, Puri y su amiga Mari y Nuria






Para cenar ya quedamos menos porque muchas ya se fueron de vuelta a sus casas después de dos días en el Festival pero las que cenamos de lujo fuimos Julia, Mariu, Puri, Mari, Marga y yo.

Al día siguiente yo volvía a Mallorca a las seis de la tarde así que aún podía disfrutar del domingo en Sitges, estuve con Marga, Puri y Mari, visitamos a Xisca en su stand y conocí a Leonor y Elena.

De vuelta a casa dí las gracias a mi costurero virtual que es Facebook por haber hecho posible este encuentro y eso que aún no tenía ni idea de lo importante que iba a ser en mi vida... ahí lo dejo.

Esperando Sitges 2018...